Diferentes tipos de almohada para mejorar la calidad del sueño y por tanto nuestra salud

Que Almohada Elegir

Antes de comprar una almohada, lee este articulo.

Daremos un rápido vistazo a las diferentes opciones de almohada que nos ofrece el mercado. Entre 6 y 8 horas diarias pasamos tumbados en la cama, por tanto, un buen descanso, ayudará a un mejor rendimiento durante el día.

Si duermes usando una buena almohada evitarás:

  • Mala circulación sanguínea
  • Insomnio
  • Dolores de espalda, hombro y cuello
  • Ronquidos y silbidos
  • Problemas para respirar
  • Dolores en las extremidades superiores
  • Estornudos

La postura que usamos para dormir y la complexión física, son dos cuestiones a tener en cuenta a la hora de elegir la almohada más adecuada.

Es preciso saber que, cuando nos acostamos, la columna vertebral debe quedar recta, al igual que ocurre cuando estamos parados. Desde el comienzo de las cervicales hasta la cadera ha de quedar bien alineada.

Si te has planteado dormir sin almohada, no te lo recomendamos. Es necesario siempre dormir usando almohada para que nuestros músculos descansen y se relajen. Por el contrario, acostarse toda la noche sin ella es igual que pasar la jornada completa con el cuello girado hacia un lateral.

En esta zona hay una gran cantidad de ligamentos, articulaciones y músculos que se van tensionando durante el día, por eso es vital que se relajen durante las horas de sueño.

Elegir Almohada según la postura 

En primer lugar, analiza cual es la postura que adoptas durante el sueño.

  • Boca arriba: Recomendamos una almohada con un grosor y una firmeza intermedios es la más adecuada, ya que la parte de la cabeza que se apoya es la nuca y las cervicales necesitan reposar sin problemas. Que asegure que el cuello y la espalda formen el mismo ángulo que al estar de pie.
  • De lado: Si elegimos una almohada muy dura estaremos forzando el cuello y haremos que quede excesivamente levantado. Si es demasiado blanda el cuello “caerá” y no se podrá alcanzar la alineación de la columna recomendada. Por lo tanto, una almohada intermedia es la correcta. Hay que optar por una almohada gruesa, para que el cuello se mantenga en el eje de la columna.
  • Boca abajo: Se recomienda que sea blanda y fina porque las que son demasiado duras, dificultan la respiración o aprietan la garganta. Es preciso que la almohada permita a la cabeza quedar alineada con el cuerpo.
  • Para posturas diferentes: Durante la noche, una almohada con gran flexibilidad, como las de relleno natural (plumas) son mejores porque se adaptan a todas las posiciones del cuerpo.

Materiales más utilizados en la Almohada

Existen diferentes materiales que influyen de manera directa en la calidad del sueño.

  • Sintética: Normalmente este tipo de rellenos es de fibra de poliéster. Cómoda, fresca y transpirable. Permite que la circulación del aire favorezca la absorción de la humedad. Se puede lavar y eso sirve para mantener la higiene durante el descanso. Muy adecuada para personas muy delgadas, para niños y no presenta problemas de alergia. Son las más económicas.
  • Viscoelástica: Se adapta a la forma de la cabeza y es termosensible. Proporciona un apoyo perfecto a la nuca y un mayor soporte, favoreciendo un completo descanso en la zona cervical.
  • Espuma: Las almohadas de relleno de espuma son normalmente de poliuretano. Muchas tienen “efecto memoria (memory foam)”, es decir, durante unos segundos mantiene la forma de cabeza y cuello, aunque cambie de postura, lo que hace que no sea muy adecuado para quien se mueve mucho. Sí que va perfectamente para los que duermen de lado.
  • Pluma y plumón: Las plumas son de oca o de pato. Son blandas, se deforman, pero vuelven rápidamente al punto de partida. No sujetan bien el cuello. Este tipo de almohada está más pensado para los que duermen boca abajo…, pero no es indicado para personas muy robustas, ni tampoco para quienes se mueven mucho mientras duermen. Tampoco es apto para persona alérgicas, ni para niños pequeños.
  • Látex: Su estructura interna de células abiertas permite más ventilación e higiene. Puede ser sintético, de origen natural o mezcla de ambos. De textura suave y agradable, hace que tu cuerpo sienta una profunda sensación de confort. Este tipo de almohada ofrece una buena sujeción de la cabeza, lo que la hace muy adecuada para quien duerme de lado o para personas corpulentas. El látex admite bien los movimientos, y es también adecuado para quienes tienen alergia a los ácaros.

El tamaño importa

La anchura de la almohada debería siempre superar la de tus hombros. En cambio, su altura o grosor varía según la postura adoptada durante el reposo.

  • Una almohada baja (10 cm), es adecuada para quien duerme boca abajo, y también para los niños pequeños.
  • Una almohada mediana (12-13 cm), es ideal para quien duerme boca arriba.
  • Una almohada medio-alta (15 cm), es recomendada para quien duerme de lado, para mantener la cabeza y el cuello bien alineados con el eje de la columna.

Después de todo lo visto hasta ahora, recuerda tener siempre en cuenta antes de comprar una almohada, la postura que adoptas en el sueño y a partir de ahí valora el material y el tamaño de la almohada.

@ortopedia41

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